No ves la luz del día
cuando la noche acabó
Sólo oyes silencios
entre trinos mudos
Las cortezas del corazón
te engañan desde dentro.
Hay que desnudarlo otra vez
y volver a abrigarlo del revés ;
como las fibras modernas,
permeables desde dentro;
impenetrables desde fuera.
Que sólo pasen por ella,
la bondad, buenas nuevas,
el cariño, sonido de besos
y el amor.
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