miércoles, 25 de marzo de 2020

a Fernando

Ahí vas con tu erguida figura, 
Paso tranquilo,
Sin yugo al andar.
En tu nueva andadura
El pollino te lleva en andas 
Un poco Sancho
Un poco José, el carpintero. 

Gracioso tu gesto
Mientras nosotros
 te lloramos con desconsuelo
porque no podemos abrazarte
ni abrazarnos, ni consolarnos. 
Cada uno desde nuestro encierro. 

Ya no podré enseñarte mi pueblo
Ni contarte mil historias
 que te había preparado
Sobre sus primeros pobladores
Sobre su historia
Sus Iglesias
Sus hijosdalgo
Sus gentes de ahora
Ni mostrarte el mar de Olivos
Que hoy sobrevuelas
Ni la sierra Morena que lo Corona 
Ni darte cobijo en mi casa
Ni volverás a bendecir mis alimentos
Pese a mi resistencia. 
Quiero que te lleves mi abrazo
Y el incondicional de tus compañeros. 
Todos los ángelus de todos los días
Serán tus ángelus
Y nuestra bendición. 

En los platos que nos ofrecías
Lo mejor de tu casa
Hoy se ofrece tu Alma a tu señor. 
Espero estar equivocado
Y que seas recibido con honores
Los que tú mereces
Un siervo justo, 
Honesto, sencillo. 
Que allá donde vayas
Encuentres la paz. 
Te la mereces. 


A Fernando mi amigo. 


sábado, 21 de marzo de 2020

clausura

Horas de encierro y clausura
Los barrotes de tu recuerdo 
frenan la luz del albor del día
Mis gritos no se oyen 
Silenciados por el silencio
Que los arrulla y encadena. 
Las horas se enredan en regueros
Que esquivan las puntiagudas piedras
De la solera judía para llegar 
A los naranjos del patio 
Enlazadas entre sí, una tras otra
Despacio, despacio,  muy despacio.
Una y otra y otra y una, lentamente. 
Las venas del día enredadas en las ramas
Desnudas aún, de los árboles. 
Besan las incipientes hojas 
semicubiertas por la piel del brote.
Y cuando los lamidos barrotes dejan
Pasar el día ya es oscuro y húmedo. 
Y se abren las ventanas del corazón
Y las valvas de los postigos
Se abren y se cierran,  y se abren, y se cierran
Una y otra vez y otra y una, enérgicamente
Deprisa, deprisa, muy deprisa. 
Y acabamos la oración con un amén
Que no es un final, que es el principio
De otra hora,  de otro día, de otro mes. 
Y cuando me libere de los recuerdos
No se habrá perdido el tiempo
Habremos aprendido a amar mejor. 

domingo, 8 de marzo de 2020

mi dulce concha

Mi dulce Concha
Cuna de mi sangre entre otras
Hoy vienen a mis recuerdos,
mientras volamos ingrávidos
Sobre las inmaculadas nubes
Cuánto hubieses disfrutado!
Tu que elevándote una cuarta del suelo
Dibujabas amplia sonrisa.
Cómo sería tu sonrisa yendo
Cincuenta mil cuartas sobre el suelo?
Lo que hubieras dado por una sola vez!
Cuando gustabas de ir a ver
Las gentes con sus maletas
En el aeropuerto.
Ir y venir de pasajeros y tu en medio.
Más de cien veces he subido
Y cada una te he buscado por el cielo
Teniendo que conformarme
Con el sabor de tu recuerdo.

Diego García Serrano.

concha

Concha de los mares de tierra adentro
Del norte tus ancestros
Refinadas formas y moderno intelecto
Las olas ricas en espumas de almendras y fruta
En tu infancia te mecieron.

Imbuida en el fondo de tiempos revueltos
Las olas ya no son las de otros tiempos
Nada de frutos, nada de aliento.
Tentáculos de acero te transportan
Al nacer de nuevos vientos.

Asienta una dinastía
En otros mares más abiertos
Y con tus perlas ya crecidas
Y antes de lo que corresponde
Se te cierra el cuerpo.

Diego García Serrano.