domingo, 19 de septiembre de 2021

Colon

Colón atravesó mares,océanos
de desconocida dimensión
Hoy ingentes cantidades
de agua atraviesan el colon.

Limpia el agua las paredes
que delimitan el tracto.
Las luces parecen comestibles
de la tienda de ultramarinos.

Audaz apetito llenando
el vacío del camino 
tantas veces transitado
por proteínas, azúcares,
carbohidratos y minerales.

Llega una carta
El sobre diluido, 
de un trago
Limpia el agua de lluvia
se torna en sucio barro
en su rápido descenso.

Bomberos de blanco
vienen al rescate
Mangueras absorben
los sótanos inundados.
Ansío la llegada de la calma
con una pregunta en mente
¿Se comerá el sol?

By DGS

Anunciado final.


Harapos de una vida agotada
Remolinos de ánimos llenando los rincones
junto a hojas secas y polvo de estrellas
escapando a la acción del viento.

Girones de voluntades atrapadas
En charcos de lodo y sangre
para pintar reflejos de luna
 en el asfalto de los caminos
que llevan a la nada.

Vamos dejando montones de arena
sobre los que divisar 
el futuro y sus conjuntos
Solos, en la inmensidad del todo.
Desoyendo los besos de los nuestros.

Muriendo a plazos
pagando con trozos 
de tu propio cuerpo
Trozos de metal se te incrustan
inertes en tus adentros

Y aún así con incierto panorama,
negra, difusa y quebrada línea de horizonte
Fluye la felicidad y la esperanza
Las ganas de vivir
El ansia de amar y la necesidad de quererte
                          

A mi padre

Nació en la casa del cura
Del párroco de otro pueblo
Su tío Juan, su primer maestro
Regado desde el principio
Con hisopo de vino
Con latín de ancestros
Quijote sin montura recitando sus versos.
En la primera fila del colegio
Con su cara triste
Su gesto serio.

Peón de la burocracia
Usó gótica letra en borradores y libros de cuentas
Las armas le rehusaron
por tener el codo quieto
Una lesión de infancia
en la España en blanco y negro.
Con su cara triste
Con su gesto serio.

Convulsa situación política
Marcó el carácter de estas gentes
Con su familia aún ligera
Tuvo que irse a otro pueblo para evitar las balas
Para evitar el encierro
Con su cara triste
Con su gesto serio.

Cargada su vida de “trastos”
Esposa y siete vástagos
Irrumpieron en el mundo nuevo
Difícil y angosto comienzo.
Más que Madrid, la tía Concha
Nos abrió las puertas
Nos colamos hasta dentro.

Con su cara no  tan triste
Con su gesto ya no tan serio.
Doce años, doce más duró su gesta
Antes de irse sin dolor
Con su cara triste
Con su gesto serio.