miércoles, 13 de julio de 2016

Enlace M y D

Atrás quedaron los desvelos las tutorías,  
las cuerdas tensas que se rompen y recuerdan.
Sueños enraizados en retorcidos pentagramas.
La luz, ahora clara, deja ver el horizonte que se aplana.
El rojo pardo oscuro del interior
torna en borbotones bermellón.

Nuestras sombras ya no viajan solas.  
Y así, uncidos por pétalos de entrelazadas sonrisas
esperamos la brisa del alba.
Se casan la campiña y la montaña,
la urbe y las ramas,
los pájaros y la calma.  
¿Dónde estabas cuando te buscamos?
¿Dónde te escondías?
Pero eso ahora ya no importa

Os deseo que al menos una vez,  
y quizás dentro de cuarenta años  
a uno se le congele la respiración,  
se le erice la piel 
y con el corazón encogido,
el vidrio de la mirada roto en el suelo
el silencio sólido empastando la garganta  
y con alguna atención robada,  
escuche del otro desde el estrado, 
declarar públicamente su amor.

elegía a José Luis

Tu verbo fácil y fluído
aún resuena en los abiertos
pasillos del centro
y en nuestros oídos.

El centro ya no será el mismo.
tus cuadros lucen hoy más tristes,
sus rostros reflejan la pena de tu partida.
Las plantas que tus maceteros habitan,
tienen hoy las hojas lacias.

Querido Joseluis,
te has ido: sin demasiado ruido
tranquilo, en silencio,
como has vivido.
Nadie ha sido tu enemigo
y sin enemigos te has ido.

Tu vida: como tu uniforme letra,
como el trazo de tus pinceles,
ágil y monocromo y tu campanario
sepia, vahido.

Asi hoy nuestro ánimo queda
con el único consuelo de que
con la vida tambien se ha ido
el dolor que te afligía los últimos días.

Las mujeres de tu vida
no lloran solas,
todos lloramos con ellas tu pérdida.

Más que nunca siento,
haberte dejado
en algún trance solo.
Mi moderador, mi buen amigo.