jueves, 29 de septiembre de 2022

Quinteña

Agotada la alegría del fin de la contienda
y desangrados los campos por las heridas en ellos infligidas,
nace un año de hambre, sequía y escasez de recursos
Con el otoño, ese año, nace también una quinta flor. 
En la cantera, prescindiendo de nanas y ayudas,
Llegó la quinteña. 
Con su recortada sonrisa, con su boca pequeña.
¡Dicen que traen la suerte con ellas! 
La de haber nacido, la de sobrevivir. 
Superó las epidemias infantiles, incluso el “colerín”
Su milagrosa camisilla a otros ayudaba.  
A un mulo se la pusieron y enfermo la quinteña, 
Con su inocente sonrisa, con su boca pequeña. 
Dos bocas más surgieron. Y extintas las regiones devastadas,
hubo que buscar lugares nuevos. 
Se fueron cortando las flores, la primera y la tercera, la segunda, la cuarta
Y la quinteña,  
Con su amplia sonrisa, con su boca pequeña. 
Con más desden que ayuda, con más desprecio que apoyo
sacó adelante dos vástagos haciendo en la cocina milagros,
sacando pan y leche del barro y caparazones de poyo.
Actúa siguiendo el síndrome de Wendy

(Véase https://images.app.goo.gl/uu1YKRffdkr1G2ZB6 )

Intentando siempre satisfacer a otros 
Y sin quererlo se convierte en la madre de todos:
De sus hijos y nietas
De sus hermanos y cuñados
De sus amigos... "de to-dos"
Así es ésta quinteña
con su sonrisa esbozada
con su boca pequeña.