Precioso momento, paseo nocturno
con el viento ya virado del norte.
Se oyen los distintos tonos de los silbidos del aire
al acariciar los tubos de mobiliario urbano.
Los quejidos de los semáforos en su bamboleo.
Mis perras, mirando en dirección contraria al viento,
Como si corrieran pero sin moverse.
La luna asomándose tras los velos de nubes que veloces cruzan la noche.
Y después desde el lecho, el silencio.