El tiempo pasa a rastras
Se adhiere al marco de la ventana
Se enfila en rígidas espadas
Que atraviesan las entrañas
Y retuerce lentamente los zarajos
con las tripas en maraña.
Atraviesa su frío corte
De un lado a otro
Una y otra vez, siguiendo el compás
Del viejo reloj que toquea.
Las cifras pesan como losas
Cada día, a cada hora, por momentos.
Losas que no bastan
Para cubrir los cuerpos
Que la agonía agolpa.
Cadáveres acompañados
Sólo de cadáveres.
Sin dolientes que allí les lloren,
Que por ellos se abracen y se lamenten.
Montañas de cadáveres
En un frío Palacio
Otrora de risas lleno
Y hoy sin sollozos,
Ni susurros.
Sólo el silencio.
En riguroso turno
Los van llevando
Unos cerca, otros lejos.
Las llamas ya no tienen hambre
Y desde el hastío los devora
La Tierra hoy humedecida
Regada por las lágrimas escondidas
Sin ganas los acoge
Qué hemos hecho?
Que no nos quieren dos de los tres elementos.
La Tierra se ha hecho mala sangre,
El ángel exterminador no perdona los años
También se ha hecho viejo.
Me ha encantado. Triste pero preciosa. MIT Bonita
ResponderEliminarEfectivamente Diego, Gea y Eolo han hablado y han dicho basta!!! De nada han servido las advertencias de Casandra (ecologistas) esperemos que su enfado no dure mucho y decidan liberarnos. Esto ha sido un aviso para gobiernos, organizaciones internacionales y para todos en general
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