Voy a abrigar la sangre que se hiela
A charcos en el pecho de mi gente.
Tomo el aire a bocanadas, a horcajadas
encajadas de plástico las tráqueas.
Sé quien son mis enemigos
aquellos que eligieron salvar
La economía y su riqueza
A costa de la agonía
De cientos de mis amigos.
A todas las personas se nos hiela la sangre en estos días..., y esa falta de aire...El aire, la vida...El sufrimiento de nuestros amigos nos duele.
ResponderEliminarGracias por la empatía, Diego...Tan necesaria casi tanto como ese aire que escasea.
Te felicito, amigo.
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