jueves, 18 de julio de 2013

A la luna creciente de fin de año (dic95)






Confabulación a distancia
complicidad compartida
seducción tan conocida
en el secreto de la tarde

Máquinas orgánicas 
con ritmos acelerados,
tejidos pesados 
y plantas desnudas

Skies improvisados 
transportan hacia el sueño.
Cabellos acariciados
con la faz aprisionada

Experiencia primera
tantas veces repetida,
tantas veces deseada,
tantas veces retenida.

Remos nerviosos 
que estáticos bogan,
tenazas cariñosas
presionando las entrañas.

Escultura entrelazada
de doblegada columna,
llaga ocluida
niebla húmeda.

Terremoto inmóvil,
estertor repetido,
escalofrío solícito de
calma suplicada y requerida.

Y por respuesta.... mareas agitadas,
luna de aguas atractiva
y olas esponjosas
dulcemente sorbidas.

Pecado primario,
callado y lícito,
mórbido secreto
que presta lozanía.

Deseo de breve pausa,
descarga, puesta a cero.
¿Cuántos kilómetros por recorrer
hasta encontrarnos de nuevo?

El plenilunio informará
de ciclos repetidos
deseos programados y
consentimiento aceptado.

Luna, no tardes, corre
que besarte quiero
y abrazado a sus hemisferios,
emocionado, llorar de nuevo.

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