Persiste la oscuridad en la noche de la campiña
y en la de los valles y en la de los montes.
Se resiste aún a perecer en las villas, en los pueblos.
¡Pero qué pasó con ella en la ciudad.... en la urbe!
Tocan las campanas a muerto en los pueblos
y su tañido resuena sobre los campos,
verdes, desnudos, quemados o valdíos.
¡Pero qué lamento nos llega en la ciudad.... en la urbe!
Albor de la mañana,
aún de noche teñido .
Susurro de la brisa
aún dormida y sorda.
Algunos labriegos tempranos,
luces artificiales distraídas
arrancadme de mi encierro
que daros quiero las manos.
Sueños que aún recuerdo,
vaga memoria activa.
Si en la gran urbe muero
en el campo siento la vida.
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